MEDITACIÓN TÁNTRICA


Cada día me encuentro con más personas que creen que meditan cuando están en un camino profundo de autoengaño.


Supongo que ha pasado toda la vida y que es una prueba más del camino de autoconocimiento sincero


Debe ser por eso que en todas las escrituras antiguas referentes de los principales caminos espirituales, se habla tanto de la autenticidad del buscador, de la humildad, del papel del maestro/a,...


El Yoga, igual que la meditación, han "sufrido" una enorme transformación fruto del paso de las sociedades matrísticas a las sociedades patriarcales.


No solo cambiaron las diosas por dioses cambió por completo la concepción del mundo y de la humanidad y, por lo tanto, de la espiritualidad

Ya sé, voy muy atrás pero estamos donde estamos justo por el camino de donde venimos. Y así llega el Yoga y la Meditación a Occidente

Parece el juego del teléfono que lo que escucha el último es justo lo contrario de lo que dijo el primero. Un lío monumental...


La meditación aquí en Occidente es algo, básicamente, mental


Y, aunque no lo parezca, puede ser muy contraproducente para la salud de nuestro cuerpo y el sistema nervioso ya que nos pasamos el santo día pensando


La Meditación se ha convertido en concentración, visualización o en reflexión

Este terrible error nos lleva al gran engaño de:


1. Hacer prácticas de entrenamiento mental creyendo que meditamos (como hacer el acto de calmar la fluctuación de los pensamientos, dejar la mente en "blanco" o "en colorines"...)


2. Creer que estás más evolucionad@ que el resto de personas, creer que estás en un camino de despertar de la consciencia cuando en realidad todo es "pura imaginación"


3. Creer que puedes guiar una práctica meditativa sin haber meditado nunca o con la gran confusión de que lo que has practicado es meditación


Para meditar es imprescindible el cuerpo; la conexión y consciencia corporal para vivir la experiencia e integrar la vivencia


Meditar es una experiencia que va de lo corporal a lo extra-corporal, del finito al infinito



Hay una antigua historia que habla de Ikkyu un gran maestro Zen, que me ayuda a compartir mi visión y experiencia con la meditación.


Cuenta la leyenda que hace muchísimos años un discípulo fue a ver a Ikkyu, su maestro.


El discípulo ya llevaba cierto tiempo practicando. Estaba lloviendo y, al entrar, dejó los zapatos y el paraguas fuera.


Después de presentar sus respetos, el maestro le preguntó a qué lado de los zapatos había dejado el paraguas.


Ahora bien, ¿qué tipo de pregunta es esta...?


Uno no espera que los maestros pregunten tonterías...; más bien espera que hablen de Dios, del despertar de la kundalini, de la apertura de los chakras, de luces que aparecen en la cabeza.


Uno pregunta cosas ocultas, esotéricas. Pero Ikkyu hizo una pregunta muy ordinaria.

Ningún santo cristiano, ningún monje jaina, ningún Swami hindú la hubiera planteado. Sólo lo puede hacer alguien que esté en una comprensión del finito-infinito.


El maestro preguntó a qué lado de los zapatos había dejado el paraguas.


Ahora bien, ¿Qué tienen que ver los zapatos y los paraguas con la espiritualidad? El discípulo se sintió profundamente molesto.


¿Qué clase de pregunta es ésta?


Lo importante es poder apreciar lo tremendamente valioso que hay en ella.

Si hubiera preguntado algo sobre Dios, sobre la kundalini o los chakras no tendría sentido. Pero esta pregunta tiene sentido.


El discípulo no lo podía recordar, j a quién le importa donde se dejan los zapatos y de qué lado se deja el paraguas, si a la izquierda o a la derecha!


A quién le puede importar? Quién presta tanta atención a los paraguas? Quién piensa en los zapatos? Quién es tan cuidadoso?


Pero eso fue suficiente, El discípulo fue rechazado, Ikkyu le dijo:

- Ve y medita siete años más.

- ¿Siete años? - dijo el discípulo - ¿por esta pequeña falta?

Ikkuy respondió:

- Esto no es una pequeña falta. Las faltas no son grandes o pequeñas; simplemente no estás viviendo meditativamente, eso es todo.

Ve, medita siete años más después vuelve.


Éste es el mensaje esencial: sé cuidadoso, cuidadoso con todo. Y no establezcas distinciones entre las cosas: esto es trivial y lo otro es espiritual.


Depende de ti, presta atención, sé cuidadoso, y todo se convertirá en espiritual.

No prestes atención, no seas cuidadoso, y todo se convertirá en profano.


Tú eres el que imparte la espiritualidad; es tu regalo al mundo.

Tenemos la capacidad de traducir la energía a través de cada acto, de cada pequeña cosa que hacemos con una conciencia cuidadosa y a la vez relajada.


Mientras comemos podemos oler totalmente, saborear totalmente, masticar totalmente. Puedes oler el sabor y masticarlo y permanecer consciente y estarás meditando. Y entonces la vida no estará separada de la meditación.


Cunado la meditación está separada de la vida, de la acción, de tu forma de andar, de hablar, de percibir, entonces no es meditación. Porque en cada momento, en cada circunstancia y situación tenemos la oportunidad de meditar. No necesitamos aislarnos para meditar, la Vida no es una distracción, es la gran oportunidad


Cuando un maestro como Ikkyu toca su paraguas, el paraguas es tan divino como puede serlo cualquier otra cosa.


La energía meditativa es alquímica. Transforma los metales básicos en oro; y en la cumbre última, todo es divino.


Este mismo mundo es el paraíso, y este mismo cuerpo, es el cuerpo de la divinidad

435 vistas3 comentarios

Entradas Recientes

Ver todo